Airbnb ha generado una corriente de protestas que relacionan el alquiler turístico con el incremento del precio del alquiler de viviendas y sí, tienen razón, pero una buena gestión de esta situación se podría convertir en una solución para los habitantes de las ciudades afectadas.
Los apartamentos turísticos también presentan ventajas, como por ejemplo:
- Puestos de trabajo que crean
- Remodelación de edificios
- Impuestos que se recaudan
Cualquier alquiler generado a través de Airbnb se realiza mediante transferencia bancaria y esta plataforma cruza los datos con la Hacienda española, por lo que la recaudación de impuestos que puede hacer del estado es del 100% de lo que le corresponde en función de las leyes establecidas.
Aquí, no hay caseros que cobran en efectivo y seguramente ni siquiera contraten trabajos de rehabilitación o reformas en B, ya que al tener que declarar todas las ganancias, también conviene meter todos los gastos.
Las rentas generadas por Airbnb no desgravan un 50%, como si lo hacen los alquileres destinados a vivienda habitual.
Todo esto, unido a que el precio de la renta se multiplica al menos por dos, incrementa notablemente la recaudación de impuestos.
Unos impuestos que por ejemplo se podrían destinar a crear un parque público de viviendas destinadas al alquiler. Prohibiendo y limitando los alquileres turísticos, estos impuestos, directamente se dejan de recaudar.
Te pongo un ejemplo con números, para que se entienda mejor. Con números de un conocido y que puede ser el perfil de muchos de los propietarios de apartamentos turísticos que existen hoy día en una ciudad como Sevilla.
Un trabajador que tenga una nómina de 18.000€ anuales, pagaría de IRPF en Andalucía, aproximadamente unos 2.600€ de impuestos.
Si ese trabajador decide invertir en una vivienda para destinar al alquiler turístico, podría generar, unos 24.000€ más al año, suponiendo que consigue generar unos 2.000€ de media al mes con su piso en destinado al alquiler turístico.
De esos 24.000€ y teniendo en cuenta los tramos de IRPF que hay actualmente, pagaría unos 6.500€ de impuestos.
Si esos 6.500€ de impuestos lo dividimos entre 12 meses, nos daría un poco más de 540€ al mes.
Yo, actualmente pago en Sevilla 350€ al mes de hipoteca por un piso que compré hace un año por 108.000€. Tres habitaciones, ascensor, 80 metros cuadrados y la zona me gusta, no me quejo, estoy encantado.
Teniendo en cuenta una hipoteca así, con los impuestos recaudados de un Airbnb como el del ejemplo, el estado podría financiar un piso a una familia que le hiciera falta.
Incluso poniendo un alquiler social de 300€ (tampoco soy yo partidario de dar nada gratis), estaríamos hablando de que, por cada piso de Airbnb como el del ejemplo, el estado podría tener 840€ para financiar un solo piso de un posible parque público de viviendas de alquiler a precios asequibles.
Además, estaría respetando la propiedad privada y fomentando la inversión en nuevas construcciones.
El Airbnb sí, ha incrementado los precios de alquiler, pero prohibiéndolo, el estado dejará de ingresar impuestos con los que podría mejorar la vida de mucha gente. Siempre es mejor crear soluciones que prohibir o sacar medidas electoralistas, pero esto quizá ya sea pedir mucho a nuestra clase política.
Abro debate en los comentarios, estaré encantado de leer todas vuestras opiniones.




Interesante reflexión.
El asunto de la vivienda ha de ser cuestión de esrado. Necesario.